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El colombiano Francisco Rodríguez, gerente de rebaño robotizado en DeLaval para Norteamérica, sentencia que en 10 ó 20 años la palabra ordeñador no va a existir más como puesto de trabajo. Esto, apunta el experto “porque la actual tendencia es a la automatización, con el fin de modernizar la industria y atraer a nuevas generaciones al rubro”.

El médico veterinario Francisco Rodríguez, participó junto a otros expertos en la octava versión del Congreso Internacional Chilelácteo realizado el miércoles 19 y jueves 20 de junio en Osorno. En el encuentro que congregó a más de 600 asistentes, uno de los paneles fue el de “Avances Tecnológicos”, donde los participantes destacaron la robotización como el camino para alcanzar un crecimiento sostenido, rentable y que simplifique la vida a los productores.

ORDEÑADOR DESAPARECE

Francisco Rodríguez,gerente de rebaño robotizado en DeLaval para Norteamérica presentó la charla “Construyendo una industria para las generaciones del futuro”, donde abordó diversas temáticas como la falta de recurso humano. Destacó que en Estados Unidos, sólo el 1.5 de la mano de obra está en el campo para producir el alimento que consume todo el país.

“La falta de personal capacitado y que además quiera trabajar en el campo ha llevado en el caso de Estados Unidos a que cada vez queden menos personas disponibles, donde el salario más bajo está en la agricultura y en el caso de este país además no se dan visas para trabajos agrícolas. Esto ha hecho que en los últimos ocho años el costo de la mano de obra haya crecido de un 50 a 100 por ciento”.

Es así que Rodríguez invitó a reflexionar sobre qué hace a un negocio exitoso, donde destacó como uno de los pilares a las personas.

“Necesitamos gente top para construir un negocio top. Y la pregunta para ustedes es si estamos construyendo un negocio lechero con la mejor gente disponible o con las personas que quedaron y que no tomaron las otras empresas. En 10 años la palabra ordeñador no va existir. Las vacas son las que deben hacer el trabajo. Robotizando necesitamos un empleado por 300 vacas. Eso es eficiencia.El trabajador agrícola que hacía esta labor por pasión y herencia ya no existe”, comentó el especialista.

EL FUTURO

Rodríguez destacó que la lechería del futuro debe ir hacia un crecimiento rentable y sostenido en el tiempo, donde la robotización es la clave.

En este aspecto, destacó el caso de Agrícola Ancali, proyecto que empezó su robotización en 2014 y que está ubicado en la comuna de Los Angeles, región del Biobío y que cuenta con 65 robots, y 4 mil vacas en ordeño por lo que es la lechería robotizada más grande y productiva del mundo. “Es un orgullo chileno para mostrar al mundo. Esto muestra que Chile está en un muy buen pie, que es un país de vanguardia en robotización automatizada y da cuenta que sí se puede. Con la robotización la vaca hace el trabajo”, sentencia.

El profesional señala que con esto ya no se dependemos del humor del humano y este sistema permite que la vaca sea como es. Sobre la recuperación de la inversión, destacó que en el caso de Estados Unidos el retorno se alcanza en siete años.

En la jornada DeLaval mostró el Sistema de Ordeño Voluntario VMS V300, que a juicio de Rodríguez es el robot líder en el mundo porque se pueden hacer 210 ordeños diarios y permite ordeñar 10 vacas más que cualquier otro robot, con 70 vacas tres veces al día o 100 vacas dos veces al día.

El médico veterinario señaló que hay que cambiar hoy, porque el mundo va muy rápido. “Lo que esperan nuestros trabajadores hoy es distinto. El consumidor además es exigente y está pidiendo ciertas prácticas. La primera invitación es a mirarnos hacia a dentro y ver si estamos haciendo un negocio que le interesa a nuestros hijos”.

“Hoy el consumidor es desinformado y ya no está en contacto con el campo. Hoy el productor debe pedir “permiso” al vecino, quien dice que no le gusta lo que hago, le molesta el olor y además lo expone en las las redes sociales y esto no lo debemos minimizar”, comentó.

A esto se une además que la industria se está envejeciendo. “En Estados Unidos, un 30 por ciento de los dueños tienen más de 60 años. Por eso se debe modernizar y atraer nuevas generaciones o entregar a las grandes empresas. El poder está en nuestras manos”, comentó.

SISTEMAS

En la jornada que estuvo moderada por Francisco Salazar, investidor de INIA Remehue, Gonzalo Bader, ingeniero agrícola y gerente de desarrollo de mercados para Latinoamerica, GEA Group, comentó que hoy las lecherías son más grandes, lo que implica más animales por trabajador.

En este aspecto sobre las necesidades del productor, indicó que necesita conectividad on line y soluciones móviles. “Entre los desafíos que enfrenta el productor está el aumento de la producción, por lo que necesitamos más operarios en turnos rotativos. Esto implica además una alta rotación y una creciente presión de costos. Se estima que el 2023 la producción quedará bajo de la demanda. El 2067 se necesitarán 600 billones de litros de leche en el mundo”, comentó.

Entre los avances de la empresa, indicó que crearon un sistema contador de células somáticas que disminuye y evita la mastitis, lo que les valió un premio a la innovación en Alemania.

Bader enfatizó además que la instalación de robots en la lechería facilita la atracción y retención de mano de obra de calidad,así como mejora la calidad de la leche. “Así se disminuyen los problemas de patas y aumenta la detección de celos. Las tecnologías son para todas las escalas”.

La robotización además implica resguardar información y se pueden compartir datos. El desafío que se viene es un nuevo modelo de negocio con canales de venta adaptados y con proteccion de datos.

El mexicano Karim Medina, ingeniero industrial y gerente comercial de HGH Madero señala que se espera que el crecimiento de la industria continúe.

El productor lechero tiene muchos retos como la rentabilidad y costos de mantenimiento. Por eso llamó a definir cuál es la mejor opción. Destacó que en el caso de sistemas rotativas es eficiente para 700 a 800 vacas. “Es un ordeño cómodo y relajado para operarios y vacas”.

Otro es el VMS, sistema de ordeño voluntario ideal para 60 vacas y se puede incrementar de manera modular. “Se recomienda para lugares donde están muy dispersas las vacas”, comentó.

En tanto el sistema es el RBM (Robotic Batch Milking”, que es un ordeño robotizado ideal para 400 a 1.000 vacas, donde se necesita solo una persona para esta sala, comentó Medina.

“La automatización es hoy y el llamado es a hacer una inversión inteligente”, concluyó el gerente comercial de HGH Madero.

Fuente : Campo Sureño